Cada insecto cumple una función muy importante en el ecosistema natural y no representa ningún problema para la naturaleza mientras no exceda en número. Cuando la población de un insecto aumenta y daña a las plantes se considera plaga.

 

Los insectos beneficiosos ejercen una labor muy importante en nuestro entorno:

– Los polinizadores garantizan la reproducción de las plantas. Las abejas y abejorros  polinizan el manzano, el peral, el Cerezo, las zanahorias son polinizadas por moscas.

– Los insectos depredadores se alimentan de otros insectos y contribuyen a mantener a raya las poblaciones de otros insectos para impedir que se formen plagas en el huerto o en el jardín.  La mariquita de 7 puntos, controla a los pulgones, plaga típica de los tomates.

Para que estos insectos beneficiosos, enemigos naturales de las plagas, se instalen en nuestros parques y jardines podemos procurar unas condiciones ideales para asegurar el equilibrio ecológico imitando la propia naturaleza. Podemos poner plantas que les sirvan de refugio como el aliso (lobularia marítima) o que les den alimento (polen, néctar,…) como el tomillo y perejil. También podemos colocar cajas nido para las aves insectívoras (golondrinas, herrerillos, carboneros, etc.) que limpiarán nuestros cultivos y jardines de posibles insectos plaga o hacer hoteles para la fauna auxiliar autóctona.

 

Aphidius colemani parasitando pulgones
Hoteles insectos
Hoteles insectos
Mariquita alimentándose de un pulgón

 

 

València 28/5/2016
Expociencia 2016
© Miguel Lorenzo