En este experimento queremos mostrar cómo el láser ha permitido enormes avances en el ámbito de la ciencia, mucho más allá del uso destructivo que comúnmente se le asocia en la ciencia ficción o el cine. Planteamos tres sencillos ejemplos prácticos de lo anterior:

  1. La manipulación del camino del haz del láser dentro de un tanque de agua (valiéndonos del ángulo límite para la interfase agua-aire).
  2. Usar el fenómeno de la difracción para medir con precisión distancias micrométricas (el ancho de un pelo de un asistente, por ejemplo).
  3. Magnificar los microorganismos contenidos en una gota de agua sucia al iluminarla con el haz, sirviendo de lente la propia gota.

Por último, montar un pequeño expositor en el que enseñamos un láser abierto, pudiendo observar la cavidad resonante para satisfacer la curiosidad de quien se pregunte por su funcionamiento.