La densidad es una propiedad característica de cada sustancia y se define como la cantidad de masa en un volumen determinado. De modo sencillo, un objeto pequeño y pesado, como una piedra o un trozo de plomo, es más denso que un objeto grande y liviano, como un corcho. Los objetos sólidos y líquidos menos densos que el agua flotan en ella siempre que no se mezclen. Por ejemplo, el hielo es menos denso que el agua líquida, por eso flota. Un líquido menos denso flotará encima de otro más denso.

 

Vamos a comprobar que los líquidos de distintas densidades flotan uno encima de otro, formando capas que no se mezclan entre sí.