Desde el año 2010 está en funcionamiento en el subsuelo de Ginebra el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), la máquina más grande jamás construida por el hombre. El LHC es un acelerador de partículas en el que hacemos chocar protones después de haberlos acelerado a velocidades cercanas a las de la luz. En esos choques se producen decenas de nuevas partículas que hemos de detectar e identificar, a la espera de que sus propiedades nos descubran nuevas leyes de la física, o arrojen luz sobre las que todavía no comprendemos. En 2012 presenciamos uno de estos saltos cualitativos, con el descubrimiento del bosón de Higgs, y este año la máquina se vuelve a poner en marcha con energías renovadas para explorar nuevos territorios…

La búsqueda de nuevas partículas y la investigación de las propiedades de las que ya conocemos se realiza en los experimentos del LHC, grandes obras de ciencia e ingeniería que involucran a miles de personas y que están instaladas a 100 metros bajo la superficie, con la única intención de atrapar las nuevas partículas producidas en los choques y extraer de ellas toda la información posible.   El IFIC participa de uno de estos experimentos: ATLAS, el gigante de los detectores; tan grande como una catedral y tan complejo que sus datos han de ser analizados por decenas de supercomputadores distribuidos por todo el mundo, ATLAS es uno de los logros más admirables del ingenio humano. En esta actividad os explicaremos cómo funciona un acelerador de partículas, cómo es ATLAS por dentro y qué han de hacer los científicos para comprender e interpretar sus medidas. Para esto contamos con una maqueta de un acelerador de partículas y una reproducción de ATLAS… hecha con piezas de LEGO. ¡Acercaos y echad una ojeada al extraño y fascinante mundo de las partículas!